“Me quedé sin aliento cuando vi un cartel que decía "’prefiero un hijo muerto que marica’”

Por ser lesbiana, a la activista LGBTI Elizabeth Castillo la han escupido o empujado. Cansada que desde la academia no mucho cambie, se lanza al teatro con una puesta en escena en la que se burla de sí misma y narra sus momentos más difíciles como homosexual.